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Diseño nuevo. Estructura nueva. Toda nueva
Para construir algo realmente diferente, debes trabajar de una manera realmente diferente. Los diseñadores e ingenieros de Apple trabajan juntos en cada una de las fases de desarrollo del producto. Es una asociación que hace posible la innovación. Así es exactamente cómo fue creada la nueva MacBook Pro. Con su carcasa monobloque de avanzada, sus funcionalidades innovadoras y su diseño ecológico para el medio ambiente, ha revolucionado la forma en que las computadoras portátiles son fabricadas.
Hasta hoy, las computadoras portátiles eran diseñadas de la misma forma, ensamblando múltiples partes para crear una única carcasa. Pero, al incluir todas las partes necesarias, aumenta el tamaño, el peso, la complejidad y la posibilidad de que ocurran fallas. Resolver un problema como éste requiere más que un cambio incremental. Requiere tecnología de punta. Para crear la MacBook Pro, los equipos de diseño e ingeniería idearon la forma de reemplazar varias piezas con una sola. Esa pieza se llama monobloque: una carcasa uniforme creada a partir de una única pieza de aluminio.
Detrás de cada componente, hay una historia. Por ejemplo, hablemos de la hendidura que te permite abrir la pantalla. Si es demasiado profunda, tendrás que hacer demasiada presión en la pantalla para abrirla; si es muy superficial, te costará muchísimo. Puede parecer secundario, pero si la hendidura está bien diseñada, puede ser la diferencia entre una buena o una mala experiencia. El desafío respecto de la hendidura era fabricar cuidadosamente una que fuese cómoda. Los diseñadores de Apple trabajaron con cientos de versiones de hendiduras, incluso examinándolas debajo de un microscopio de electrones, para llegar al mejor resultado.
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Por supuesto, construir una sola pieza conlleva sus propios desafíos. Cuando tienes múltiples partes que se encastran, los niveles de tolerancia no necesitan ser perfectos. Literal y figurativamente, tienes espacio para moverte. Pero, cuando una parte es responsable de varias funciones, es fundamental fabricar hasta el último milímetro de la misma con absoluta precisión, cada vez, las veces que sean necesarias. Había una sola manera de alcanzar este nivel de precisión: fabricar el monobloque a partir de una única pieza de aluminio usando máquinas CNC (control numérico por computadora), el tipo de fabricación utilizado por la industria aeroespacial para construir componentes espaciales de misión crítica. Cuando tomas una nueva MacBook Pro, inmediatamente notas la diferencia. Toda la carcasa es delgada y liviana. Se ve pulida y refinada. Se siente fuerte y duradera, es perfecta para usar y llevar en tu mochila o maletín.
El nuevo trackpad de la MacBook Pro no tiene botón, porque él mismo es el botón. Esto quiere decir que hay más espacio para moverte y hacer clic (a la izquierda, la derecha, el centro o en cualquier lugar entre medio), y un componente menos. Los ingenieros y diseñadores de Apple pasaron incontadas horas considerando cuestiones como la sensibilidad (¿cuánta presión requiere un clic?), el sonido (¿cómo suena un clic?) y la fricción sobre la suave superficie de cristal (¿cómo se siente?).
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El espesor de la pantalla de una portátil depende de la teconología que lleve en el interior.

Las pantallas LCD suelen usar lámparas fluorescentes (CCFL) para crear luz y proyectar una figura en una pantalla. Pero eso presenta dos problemas. Primero, estas lámparas requieren mucho espacio, por lo que la pantalla no puede ser tan delgada. Segundo, al igual que las luces fluorescentes de tu casa u oficina, las que están en el interior de una pantalla fluorescente CCFL tardan en calentarse antes de llegar a estar completamente iluminadas. Esta es una situación en la que todos pierden. Por ese motivo, los ingenieros de Apple eligieron la tecnología de retroiluminación por LED para la MacBook Pro.
La retroiluminación por LED genera la misma cantidad de luminosidad en un menor espacio, por lo que es posible hacer una estructura más delgada para la pantalla LED. A diferencia de las lámparas fluorescentes, la retroiluminación por LED alcanza una luminosidad completa al instante.
Mira la pantalla de la MacBook Pro y verás otra gran diferencia: cristal. El cristal que va de punta a punta de la pantalla, no sólo se ve bien sino que también protege la pantalla LED que se encuentra debajo.
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